La IA tiene una historia que comenzó en los años 50 con Alan Turing y su pregunta sobre si las máquinas podían pensar. Después de un período de calma, la IA volvió a surgir en los 90 con logros como la victoria de Deep Blue en ajedrez. Desde entonces, hemos visto un crecimiento explosivo gracias a la potencia de cómputo y los datos. Ahora con  ChatGPT y generadores de imágenes hiperrealistas, la IA está cambiando la forma en que interactuamos con la tecnología y nos hace reflexionar sobre sus implicaciones éticas.