LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL


 Sus inicios:
 

Al referirnos a la IA como una tecnología casi centenaria, es debido a que su origen más primigenio se remonta a la década de los 30 del pasado siglo, ya de manos de una figura muy relevante en el desarrollo de las que conocemos hoy día como nuevas tecnologías: Alan Turing. El cuál   es considerado el padre de la inteligencia artificial, sino como el precursor de la informática moderna, ya que ingenió numerosas soluciones basadas en computación y el uso de algoritmos para la previsión y prevención de casuísticas ya en la primera mitad de siglo, siendo una de ellas relevante para que el bando aliado ganara la II GM al ser capaz de descifrar los mensajes ocultos que los nazis se enviaban a través de la máquina Enigma.

 

 


                                         IMAGEN DE ALAN TURING.

Turing ya afirmaba en la década de los 50 en su estudio “Computing machinery and intelligence” que las máquinas eran “capaces de pensar”: “Si una máquina tiene un comportamiento inteligente en todos los aspectos, entonces es inteligente. Para poder teorizar con esta afirmación, ideó el aún vigente “Test de Turing” o juego de imitación, mediante el cual se prueba la eficacia de una IA sometiendo a juicio ciego las respuestas escritas de un ser humano y de una computadora. Se considera IA si el sistema electrónico consigue confundir al juez.


Un poco de su evolución:

Pese al relevante y reconocimiento que recibieron  los aportes de Turing, no se empieza a hablar de inteligencia artificial como hoy  la conocemos hasta 1956, cuando John McCarthy, Marvin Minsky y Claude Shannon  utilizaron formalmente el término durante la conferencia de Dartmouth denominada “Dartmouth Summer Research Project on Artificial Intelligence” (Proyecto de investigación de verano de Dartmouth sobre inteligencia artificial). Luego, con el paso del tiempo se dieron  avances claves, no solo en el desarrollo de la inteligencia artificial, sino en su teoría, como los aportes,un ejemplo claro de esto es  lo desarrollado por: Warren McCulloch y Walter Pitts sobre  la conceptualización o modelado de neuronas artificiales.

 

A pesar de los avances dados entre la década de los 30 y los 50, estableciéndose bases firmes sobre su desarrollo y conceptualizando sus posibles usos, la falta de resultados y su no materialización en proyectos concretos produjo un total vacío al respecto en las décadas de los 60 y 70, abordándose nuevamente de forma tímida en los 80 y 90, y explosionando ya a partir del nuevo siglo. Son los denominados “inviernos y veranos de la IA”: periodos en los que la inversión en esta materia fluctúa de alta a baja y viceversa sin un aparente término medio.

    Así, al llegar al año 1987, cuando Martin Fischles y Oscar Firschein describieron lo que deberían ser los 12 atributos de un agente inteligente, de los  cuales destacamos algunos de ellos:

 

  •     Tener actitudes mentales tales como creencias e intenciones.
  •         Tener la capacidad de obtener conocimiento, es decir, aprender.
  •          Poder resolver problemas, incluso descomponiendo problemas complejos en otros más simples.
  •       Capaz de realizar operaciones más complejas.
  •        Planificar, predecir consecuencias, evaluar alternativas (como en los juegos de ajedrez)
  •          Poder distinguir a pesar de la similitud de las situaciones.
  •          Poder ser original
  •         Poder entender y utilizar el lenguaje y sus símbolos.
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  • De esta forma, el fin de la creación de una inteligencia artificial no solo se basaría en ser capaz de imitar el raciocinio humano, sino emular la mente humana, funcionar y responder como tal, lo que conlleva evolucionar y alcanzar un conocimiento superior al que fue concebido.

    Con estos principios como base, en los 90 se profundizó en el concepto y en el desarrollo de agentes inteligentes, siendo uno de los más famosos el icónico ordenador Deep Blue de IBM, que en 1997 consiguió ganar al entonces campeón mundial de ajedrez Gari Kasparov. Se toma esta fecha como referencia a la hora de hablar de la popularización del término, ya que este hecho hizo saltar a la IA de los laboratorios y entornos académicos, a la cultura popular.

 

 

El papel de la IA en la actualidad:

    Actualmente la IA ha penetrado profundamente en nuestras vidas, desde nuestros teléfonos inteligentes hasta la infraestructura de  nuestras ciudades. Su influencia es evidente en la automatización de procesos, la toma de decisiones informadas y la capacidad de aprender y mejorar con el tiempo. Algunos ejemplos notables  en distintos sectores propios de la sociedad son:

  • ·         Atención médica: la IA ha revolucionado el diagnóstico médico al analizar imágenes médicas y patrones para detectar enfermedades en sus etapas más tempranas.
  • ·         Industria automotriz: los vehículos autónomos, impulsados por la IA, están transformando la movilidad y la seguridad en las rutas.
  • ·         Servicio al cliente: los Chatbots y asistentes virtuales basados en IA mejoran la atención al cliente al proporcionar respuestas rápidas y precisas a las consultas que miles de clientes les proponen día a día.

 

 

 


                                REPRESENTACIÓN DE LA IA.