El profesor de Tic nos proporciono la siguiente actividad: que hiciéramos un cuento con imágenes, utilizando la ia Qwen. Y a medida que nos redactaba el cuento podíamos ir pidiéndole que nos modificará alguna parte del mismo si no nos convencia.
El Prompt que utilizamos fue:
Realizar un cuento corto para niños de tercer grado de primaria sobre los derechos del niño que sea entendible para ellos.
Nos redactó el siguiente cuento al cual le hicimos algunas modificaciones:
Había una vez, en un pequeño pueblo llamado Alegría, un niño llamado Mateo. Mateo tenía ocho años, le encantaba jugar al fútbol, dibujar dinosaurios y pasar tiempo con su perro, Pelusa. Pero un día, mientras caminaba a la escuela, vio un cartel muy raro colgado en el parque:
"Hoy se celebran los Derechos del Niño. ¡Todos son invisibles… hasta que alguien los recuerda!"
—¿Derechos invisibles? —se preguntó Mateo—. ¿Qué será eso?
De repente, una luz suave brilló detrás de él y apareció una niña con una capa brillante que parecía hecha de estrellas. Se presentó como Luz, la guardiana de los Derechos del Niño.
—¡Hola, Mateo! Hoy es un día especial —dijo Luz con una sonrisa—. Los derechos de los niños son como superpoderes mágicos, pero solo funcionan si todos los conocen y los respetan. Hoy vamos a hacerlos visibles.
—¿Cómo? —preguntó Mateo, sorprendido.
—¡Sígueme!
Primero, pasaron por la escuela. Luz agitó su capa y apareció un letrero dorado:
"Derecho a la educación: Todo niño tiene derecho a ir a la escuela y aprender."
—¡Claro! —dijo Mateo—. Yo vengo todos los días a aprender matemáticas, lectura y ciencias.
—Exacto —asintió Luz—. Y también a jugar, porque el recreo es parte del derecho a descansar y divertirse.
Luego, fueron a la casa de una niña llamada Sofía, que estaba enferma. Su mamá le daba medicina con mucho cuidado.
—Aquí —dijo Luz—, aparece otro derecho.
Y una estrella brilló sobre la casa:
>"Derecho a la salud: Todo niño tiene derecho a estar sano y recibir atención médica."
—¡Qué bueno que Sofía está siendo cuidada! —dijo Mateo.
Después, vieron a un niño sentado solo en un banco, triste.
—¿Por qué estás triste? —le preguntó Mateo.
—Mis papás discuten mucho y no me dejan hablar —respondió el niño.
Luz agitó su capa y apareció otro derecho:
"Derecho a ser escuchado: Todo niño tiene derecho a decir lo que piensa y que los adultos lo respeten."
—¡Tienes derecho a hablar! —dijo Mateo—. Y a que te escuchen con cariño.
Al final del día, Mateo y Luz regresaron al parque. Ahora, todos los derechos brillaban como faroles mágicos: el derecho a tener un nombre, a no ser discriminado, a tener una familia, a jugar, a estar protegido de peligros…
—Los derechos no son magia —dijo Luz—, pero cuando todos los conocemos y los cuidamos, el mundo se vuelve más justo y feliz.
Mateo sonrió y decidió contarle a toda su clase lo que había aprendido.
Desde ese día, en el pueblo de Alegría, cada niño supo que tenía derechos… y que ellos también podían protegerlos.
Y colorín colorado, este cuento de derechos ha terminado… ¡pero sigue vivo en cada niño que los defiende!
Fin. 🌟📘⚽
Integrantes: Medina, Dalma - Churquina, Valeria - Santa Cruz, Elena- Blas, Rosario .
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